Actualidad Nacional

CORONAVIRUS: PÁNICO, NEGOCIOS Y POLITIQUERÍA

Marzo: mes de la mujer trabajadora.

Pánico mundial. Histeria colectiva. Mucha alarma. Pocas medidas estratégicas en países como República Dominicana. Grandes escándalos tapados con el «coronavirus». Las industrias farmacéuticas, laboratorios, farmacias, supermercados y otros negocios haciendo «su agosto en marzo». Eso y mucho más caracteriza la situación, particularmente en República Dominicana, debido a la aparición de lo que ya se ha calificado como pandemia.

Hay muchas cosas que todavía no se saben, aunque se pueden tener altísimas sospechas, por ejemplo si esta «cepa» de un virus se origina por evolución natural o si fue creado en un laboratorio como soldado para una guerra bacteriológica, o virológica en este caso; podría ser parte de una guerra económica, parte de una estrategia de las grandes corporaciones comerciales internacionales; dónde se originó realmente.

Muchas preguntas. Las respuestas irán aflorando. Y conoceremos la verdad. Pero de eso hablaremos más adelante.

Ahora queremos referirnos a las pobres medidas estratégicas que han tomado las autoridades de la dictadura morada de Danilo Medina.

El propio Presidente ha sido imprudente en ofrecer informaciones, como lo hizo la noche antes de las elecciones municipales, o bien anunciar supuestas medidas, que sólo se basan en repetir lo que dicen los protocolos internacionales establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Oficina Panamericana de la Salud (OPS).

Las medidas anunciadas anoche por el presidente no toman en cuenta realidades nacionales y locales, respecto a la cuarentena decretada.

Se podría decir: «muy bien la cuarentena». Para los poderosos, que ya vaciaron los supermercados y las farmacias, está muy bien la cuarentena. Ya muchos abandonaron la ciudad y se fueron a sus casas de veraneo en las montañas, o sencillamente se han recluido a disfrutar su cuarentena en sus aisladas mansiones.

Diferenente es la cuarentena para los pobres. Algunos empleados irán a su casa a rumiar el hambre en cuarentena.

Y para quienes no son empleados fijos, peor todavía. Quienes viven del día a día, de la economía informal, tienen que salir todos los días a buscar la comida para comer en la noche.

Qué medida se ha anunciado para ese amplísimo sector?

Ninguna asistencia. Se deja a su propia «suerte».

La cuarentena puede matar como el virus.

Mientras el presidente anunció medidas atenuantes en favor de los empresarios, por ejemplo industriales y comerciantes, no formuló ni siquiera promesas para los pobres.

Exenciones y acomodamiento de pagos de impuestos, aplazamiento de medidas impositivas y otros beneficios para los ricos. Y para los desamparados qué?

El presidente debió anunciar medidas como las siguientes, por ejemplo:

-Un préstamo con facilidades de pagos parciales a los empleados que mandaran a cuarentena.

-Diferentes tipos de ayudas sociales para aquellos que trabajan en el día para comer en la noche. Por ejemplo unidades gubernamentales destacadas en los barrios para asistir con prestamos con bajos interés a quienes traban en la economía que se desplaza en un triciclo, un burro o en la cabeza de una infeliz «marchanta».

-Un vasto plan de venta de productos de primera necesidad (comida, medicina…) en los sectores más pobres.

-Ampliación del servicio de los comedores económicos, incluyendo grandes unidades móviles desplazadas por donde hay mayor miseria.

-Medidas severas de control contra los especuladores y agiostitas de la comida , los medicamentos, dispositivos y materiales usados para prevención y tratamiento contra el virus.

-Operativos sanitarios para mejorar la asqueante higiene pública, comenzando con  los enormes y pestilentes basureros en las calles.

Entrega gratis de productos desinfectante, como cloro, en los barrios más pobres.

Distribución gratuita de herramientas y materiales preventivos, como mascarillas o «tapabocas» y guantes desechables, alcohol, gel para limpiar las manos y servilletas.

Los pobres siempre somos los más perjudicados, aún cuando se trate de situaciones o fenómenos naturales.

En República Dominicana, como en todos los países capitalistas, los pobres no tenemos otro doliente que no sea el pueblo. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo.

Por ello, es necesario que el pueblo se cuide mucho del virus.

Que tome las medidas preventivas anunciadas por los especialistas.

Que no entre en pánico.

 Que no se angustie de impotencia ante los espectáculos de la oligarquía, la burguesía y la enriquecida «clase media» del PLD, que se lleva los supermercados para almacenarlos en sus respectivas mansiones.

El pueblo debe tomar todas las medidas de prevención, o de tratamiento quién resulte afectado.

Pero tiene que hacerse sentir. Hay que demandar asistencia, sobre todo para los más desposeídos, trabajadores, desempleados y pordioseros.

La ayuda a los pobres no es un regalo del gobierno . Eso provendría de lo que el pueblo produce día a día y de nuestras riquezas naturales.

Qué bueno es ayudar a los ricos y abandonar a los pobres, incluidos los indigentes!!!

NO. Así no debe y no puede ser. Asumamos nuestra propia causa.

La lucha tiene que estar presente hasta en el período de cuarentena para que «la medicina no salga peor que la enfermedad».

NO A LOS PRIVILEGIOS.

CUARENTENA CON COMIDA Y MEDICAMENTOS.

ESTE PAÍS NO ES SOLO DE LOS RICOS. ES DE TODOS.

El partido de Pablo Martínez, El Moreno y El Men presente.

Comité Político del Comité Central.

Santo Domingo, República Dominicana

17 de marzo del 2020.

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