Actualidad Nacional

ELECCIONES 2020 PARA REELEGIR LA CRISIS EN REPÚBLICA DOMINICANA

GANE QUIEN GANE, EL PUEBLO PIERDE

Las elecciones presidenciales y congresuales a realizarse el día cinco del  mes de julio, como casi todas las veces, no serán más que un mecanismo legal de reelegir la crisis y tratar de oxigenar el podrido sistema capitalista explotador y opresor.

Esas elecciones se realizarán en un momento muy crucial a nivel mundial, y particularmente para Republica Dominicana, no sólo por la terrible pandemia del coronavirus (Covid-19), sino también por otra pandemia igual o más dañina, que es la injerencia brutal, agresiva y descarada del imperialismo yanqui y en general del capitalismo mundial.

República Dominicana no sólo está severamente golpeada por el virus mortal, sino por los efectos de un peledeismo gobernante con 20 años en el poder, basado en la corrupción jamás vista en este país, así como por el ejercicio perverso y descarado de una mafia política que no discrimina ninguna actividad delincuencial, incluyendo el alto nivel de narcotráfico y el sicariato.

El partido gobernante y los ricos explotadores han aprovechado la crisis sanitaria para hacerse de más y más dinero cada día. La Covid-19 le ha caído a la medida de esos malvados politiqueros y empresarios, terratenientes y demás burgueses y oligarcas para engrosar sus ya abultadas arcas, mientras el pueblo sufre y llora más de 700 muertos y tiene que sufrir de forma impotente cómo se acrecientan las dificultades para los más de 30 mil contagiados al día de hoy, y sin que se pueda tener acceso rápido a la prueba, y mucho menos a una cama de un hospital y un ventilador. Lo que ha hecho el PLD y el gobierno constituye un crimen horrible contra el pueblo dominicano, y particularmente contra los más necesitados, víctimas abandonadas a su suerte; porque eso es realmente lo que ha ocurrido con el «quedate en casa», convertido en «muerte en casa».

La crisis económica se profundiza y se profundizará más, con cientos de miles de personas que han perdido su fuente de trabajo, o que sus pequeños negocios, por ejemplo, serán estrangulados por los grandes empresarios, cuya voracidad desde ya están aplicando, abusando del pueblo con la enorme elevación de los precios de los artículos de primera necesidad y de otras multiples formas.

Frente a las astrocidades del peledeísmo gobernante, donde destaca el uso sin limites de los recursos del Estado por parte del candidato oficialista y el más grande y avasallante derroche propagandístico y de compra de bocinas, el pueblo está decidido a salir de esa molesta pesadilla. Y esa voluntad del pueblo ha sido captada por el imperio yanqui. Y, como siempre, antes de que el pueblo tome en sus manos la rienda, ese imperio interviene para cambiar al repudiado partido gobernante o al presidente, aunque haya sido su propio servil «hijo de perra» por mucho tiempo.

Eso es lo que hemos visto tantas veces en America Latina. Y eso es lo que ocurre hoy en República Dominicana. El pueblo está decidido a sacar al PLD del poder, votando por el «cambio».

Y el imperio apoya ese «cambio». Las manos de Trump y su administración son demasiado visibles en esta coyuntura electoral. Y más cuado se trata de un partido y de un candidato sumamente dóciles y serviles a las directrices imperialistas. Eso está demasiado claro en sus declaraciones y en sus planes de gobierno. Incluso, debe recordarse que el PRM, y especialmente su presidente Paliza y el candidato presidencial Luis Abinader, presionaban con vehemencia al presidente Danilo Medina para que reconociera al delincuente traidor Juan Guaidó como «Presidente designado» de Venezuela.

El PRM, sus principales dirigentes y su candidato  presidencial apoyan el funesto Tratado Interamericano de Apoyo Recíproco-TIAR-, instrumento del imperio para intervenir, invadir y violar la soberanía de nuestros pueblos. El PRM y su candidato se han pronunciado abiertamente contra la voluntad de los pueblos de Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, mientras se arrastran a Donald Trump y son bendecidos por la USAID y otros mecanismos de penetración social y política. ¿Puede haber actualmente mejor opción para los yanquis, que el PRM y Luis Abinader?

Hay que decir, sin embargo, dos cosas: 1) El PLD, ya demasiado experimentado en fraudes electorales, está haciendo y hara todas las marrullas posibles para continuar en el gobierno desangrando al país. Hay que saber, por ejemplo, que la misma Junta Electoral del fraude de febrero es la que va a dirigir las elecciones de julio. No ha cambiado nada. Solo el director de informática.

En segundo lugar, las encuestas reflejan la intención del voto. Y ciertamente si esa intencion se materializa, el PRM se pasaría en primera vuelta. La gente ha decidido. Lo que realmente no ha decidido es si concurre a votar. Y esa indecisión se acrecienta por el terror que ha desatado el partido y el candidato morado, que serían beneficiados con una baja asistencia. La abstención siempre ha sido muy alta, y lo será ahora más, debido al pánico y al aumento, en números reales o no, de los muertos por la Civid-19. Fraudes y marrullas a parte, alcanzará mayor votación quien lleve más gente a votar. Si prevalece el miedo, las intenciones del voto que se expresan hoy pueden variar.

Frente a un eventual éxito del fraude peledeísta, el pueblo habrá de reaccionar, y la intervención imperialista será más contundente, y no precisamente para arreglar la situación como lo hicieron con el fraude de febrero. Frente a esa situación, la izquierda revolucionaria y las fuerzas democráticas y progresistas, que no tenemos intereses en esa disputa de mafiosos, debemos estar bien alerta y asumir el papel que nos corresponde, acorde con los mejores intereses.

No podemos dejar de expresar nuestra preocupación ante las posiciones asumidas por determinadas organizaciones y personas que se definen como progresistas, de izquierda y hasta comumistas, y que se encuentran aliadas a la derecha del PRM, al nefasto vinchismo y al oprobioso balaguerismo. Reconocemos el libre derecho que tienen esas organizaciones y personas para asumir el camino que entiendan pertinente. Pero al hacerlo en nombre del marxismo-leninismo y de la izquierda, aunque ellos se molestan mucho, estamos en el deber revolucionario y leninista de formular las críticas sanas a esas erradas concepciones tácticas que se engullen la estrategia, si en verdad existe una estrategia para llegar al Socialismo.

 No nos vamos a detener más en este aspecto, en aras de sintetizar; pero luego habrá que profundizar. Estamos dispuestos a discutir y reflexionar cuando sea, con quien sea y donde sea. Y lo haríamos con el objetivo sincero de que las compañeras y compañeros que todavía creen en la revolución analicen y pasen balance de sus ejecutorias políticas junto al «menos malo» de siempre.

En conclusión, es más que evidente que las próximas elecciones no servirán más que para tratar de remozar el sistema. Que gane quien gane, se reeligirá la crisis y el pueblo perderá.

Que no hay posibilidad del más elemental cambio anhelado por el pueblo. Sólo la izquierda revolucionaria es cambio. No puede haber ningún cambio con más de lo mismo. No puede haber cambio ayudándole a la burguesía a administrar la crisis y contribuyendo a la domesticación de las fuerzas transformadoras del pueblo.

Lo que necesita el pueblo es el CAMBIO RADICAL que propone la unidad IZQUIERDA REVOLUCIONARIA IR – MANDO.

Un cambio radical contra el sistema de corrupción. Contra el excluyente y mafioso  sistema político y electoral. El cambio incluye la Constituyente Soberana y Popular. El cambio incluye extirpar de raíz las mafiosas reglas del juego electoral.

El CAMBIO RADICAL  no puede lograrse atizando el fogón de los enemigos del pueblo, de los que se oponen rabiosamente al verdadero cambio, de los serviles entreguistas de la soberanía y socios de los grandes explotadores.

Conclusión obligada en este escenario y esta circunstancia es la necesidad de que el pueblo se prepare para la lucha en la calle, gane quien gane. Tenemos que ganar la democracia en la lucha contra el sistema. No olvidemos la lucha de clases. El cambio viene con la lucha frontal, sin amancebamiento con la opresora burguesía.

Se precisa de la gran unidad a todos los niveles de las fuerzas revolucionarias, democráticas y progresistas que en verdad estén interesadas en el cambio. Se precisa de una alianza de los obreros y obreras; de las y los trabajadores del campo, los pequeños y medianos comerciantes y productores. Más allá del carnaval electoral, se precisa de la unidad de las fuerzas transformadoras para poder enfrentar la grave crisis existente y que se agravará mucho más.

NOS VEREMOS EN LA CALLE. AHÍ ESTAMOS COMO SIEMPRE.

NOS JUNTAREMOS EN LA LUCHA, FORJANDO EL CAMBIO NECESARIO.

El partido de Pablo Martínez, Maximiliano Gómez (El Moreno) y Jorge Puello (El Men) presente.

GLORIA ETERNA A LOS MARTIRES EMEPEDEISTAS DEL MES DE JULIO.

Comité Político del Comité Central.

Santo Domingo, República Dominicana,

01 de julio del 2020.

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