Opiniones

FELABEL analiza la UASD y plantea necesidad de emprender un nuevo Movimiento Renovador

Construyamos una academia por y para los estudiantes

Introducción

El título que encabeza estas notas podría llevar a pensar que nuestro grupo sólo piensa en los estudiantes. Sin embargo, no es así. Pensamos que nuestra universidad debe cobijar por igual a todos los sectores que componemos la familia universitaria, y más que eso, debe estar al servicio del pueblo dominicano, al cual pertenece, y que tanto la ha defendido cada vez que las fuerzas más oscuras y retrógradas han tratado de ahogarla para siempre, incluso en la sangre de sus propios hijos.

Hemos colocado este título deliberadamente, pues el mismo refleja el criterio que tenemos, y que abiertamente se puede ver, respecto a que los estudiantes, el sector que verdaderamente le da razón de ser a la academia, siempre es relegado a un último y lejano plano. De todos los sectores que componemos la llamada “familia uasdiana” (estudiantes, funcionarios administrativos, profesores y empleados),  los estudiantes somos los menos beneficiados con los recursos de la institución, somos vejados, abusados, maltratados por autoridades y por muchos profesores, y hasta por “servidores” muy beneficiados por el pastel que constituye la universidad “del pueblo”, empleados que más bien deben ser llamados “trabajadores que no trabajan”, pues son altamente beneficiados, mientras los trabajadores que sí trabajan y que tratan al estudiantado como debe ser tratado, son los que devengan los peores salarios y no reciben compensaciones ni son tomados en cuenta para los debidos ascensos de puestos, contrario a lo que ocurre con los que participan de mafias que nada tienen que envidiarles a las que operan en el Gobierno, en los ayuntamientos y en otros estamentos públicos y privados.

En tal sentido, la lucha del Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (FELABEL) es por la mejoría en general de la academia para que se mantenga, abierta, pública e impartiendo docencia de calidad y con enfoque progresista; para que se mantenga al servicio del pueblo, para que sea un soporte moral y un instrumento al servicio de las transformaciones sociales de República Dominicana. Pero siempre haremos hincapiés en la necesidad de que se reconozca el papel de los estudiantes, que incluso somos el sector que siempre da la cara de manera firme y contundente frente a los desmanes del Gobierno; que somos el sector que siempre ha luchado para que esta academia reciba un justo presupuesto. Nadie podrá negar que si no fuera por la lucha de los estudiantes, la UASD hubiera sucumbido o fuera una entidad privada más, pues hay sectores que sólo quieren engullírsela. Si hubiera dudas de esta afirmación, echemos un vistazo hacia nuestra historia desde la caída de la tiranía de Trujillo hasta el presente.

El martirologio es extenso, y no sólo de de estudiantes universitarios, sino también del estudiantado de secundaria y de otros hijos del pueblo que defienden su universidad: Flavio Suero, Mayelín Perdomo, Pedro Reyes, Candelario Mateo y Mateo, Sagrario Ercira Díaz Santiago, Ángela Guzmán,  Nicolás Valerio, Willy Florián y decenas más. Cientos de estudiantes también han sufrido grandes persecuciones, encarcelamientos, torturas, exilio, etcétera. El FELABEL trabajará para que los estudiantes seamos reconocidos como una pieza importante para el funcionamiento de nuestra universidad, sin dejar de reconocer el derecho de todos los sectores que convivimos en ella.

Una crisis que puede tocar fondo sin mucha demora

La Universidad más vieja del nuevo mundo enfrenta uno de sus peores momentos. Esta crisis jamás puede ser considerada como coyuntural, sino como sistemática y estructural, ocasionada en mayor parte por el irrespeto al estatuto orgánico, resistencia a la transformación de la academia y la burocracia en los procesos académicos y administrativos. A esto hay que sumarle la ambición de sectores que han sido denominados como “sanguijuelas”, “garrapatas” o “comejenes” (termitas), que sólo piensan en sacar beneficios particulares, que han llegado a tener grandes intereses en la academia, haciendo lo mismo que hacen los politiqueros respecto al Gobierno y el Estado.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo es la única opción de los pobres del país, por lo que la misma debe ser siempre una institución superior abierta, de calidad, pública y plural. En eso ha estado siempre empeñado el FELABEL desde su fundación, tal como lo atestiguan numerosos hechos. Y esa es la línea que seguimos y defendemos hoy con ardor y con firmeza.

Es totalmente evidente que en la “Primada de América” debe redefinirse el rol que la misma está supuesta a jugar; se debe cuestionar y superar el modelo actual de gestión, de enseñanza, de investigación, de compromiso social, de contribución a la transparencia, etcétera. Este modelo está no sólo agotado, sino también pervertido. La institución debe trabajar para transformarse en un ente acorde con el siglo 21. Pero esos cambios tienen que ser necesariamente impulsados por los sectores más sanos y progresistas de la academia. Aquellos sectores que sólo piensan en sus intereses no pueden hacer más que contribuir a hundir la universidad del pueblo. Aquellos sectores que se mueven como víboras cada vez que se acercan las elecciones; aquellos sectores que hacen inversiones para colocar rectores, vice-rectores, decanos y directores de escuelas para que luego los beneficien con la administración del comedor, de la imprenta, de la torre estudiantil, Bienestar estudiantil, la comisión de los terrenos de Engombe, etcétera, jamás van a contribuir en nada para que nuestra UASD sea lo que debe ser. Todo lo contrario, esos son sus enemigos, y junto con los gobiernos son los que la han conducido a esta situación actual tan calamitosa.

Casi siempre que se habla de crisis en la UASD sólo se menciona la falta de recursos económicos, los déficits presupuestarios y, en fin, las precariedades materiales. Pero hay otros aspectos morales y sociales que son más preocupantes. La universidad de hoy no es la misma de hace unas décadas desde el punto de vista de la ética y la transparencia. Numerosos escándalos se han producido en los últimos años, respecto a la falsificación de documentos las peleas por los puestos que generan grandes beneficios, como es el comedor; malas prácticas en compras, etcétera. En nuestra academia siempre se decía que “los trapos sucios se lavan en casa”, en el sentido de que algunas situaciones no debían ventilarse hacia afuera para evitar que se tomaran como pretexto para oprimir y reprimir económicamente al centro académico de los pobres.

Sin embargo, ese criterio fue aprovechado por oportunistas que se dedicaron a  crear grandes intereses. De esa manera, áreas importantes de esta institución han caído en manos de mafias desalmadas y perversas que han empañado la transparencia. De igual manera, han surgido grupos y clanes que monopolizan empleos con altísimos salarios, “compensaciones” y otros beneficios, y que se adueñan de esas áreas y de los puestos como si fueran propiedades exclusivas de ellos, y sin que puedan ser removidos. Por ello encontramos hasta cinco y seis personas nombradas para el mismo cargo. Como aves de rapiña, esos grupos tienen sus garras bien clavadas en la presa. Todo eso va en detrimento de una enseñanza de calidad, y en consecuencia, los más perjudicados somos los estudiantes, trabajadores y profesores honestos.

La UASD debe enfocarse en construir un modelo académico pertinente, moderno, progresista, apegado a las necesidades del pueblo dominicano, el cual le permita a los sectores más humildes de nuestro país que sus hijos puedan obtener un título universitario con el propósito fundamental de que los mismos salgan en condiciones de aportar al desarrollo socio-económico de sus familias y también al desarrollo y al progreso material y espiritual en general de la Nación. Esa es la universidad por la cual propugnamos los felabelistas. Esa es la UASD que hemos defendido, que defendemos y que vamos a seguir defendiendo, aun sea a costa de todo el sacrificio que ello implica, y que nuestro grupo ha sufrido en carne propia.

Queremos dejar bien claro que jamás desconocemos que el Estado y el Gobierno, o los diferentes Gobiernos en particular, tienen la mayor cuota de responsabilidad en la crisis que afecta gravemente a la UASD. Desde el surgimiento de la Universidad Autónoma, como producto de aquel emblemático Movimiento Renovador que sacudió y estremeció los cimientos de la estructura universitaria trujillista, los diferentes individuos que han pasado por el Gobierno central no sólo le han dado la espalda a la academia, sino que todos, de alguna forma, han procurado ahogarla, bien sea en su propia sangre, o bien sea asfixiándola económicamente.

El Gobierno y el Estado tienen planes muy definidos y específicos para tratar de privatizar nuestra casa de estudios. Eso entronca con planes imperialistas a nivel del continente, y particularmente en Latinoamérica. De alguna manera, tanto el Gobierno, como el Congreso y otros estamentos del Estado, han apostado a que la misma sea privatizada o desaparezca, pues si la UASD se mantiene abierta, y con las características que debe tener, constituyente una espina muy puntiaguda, un clavito en el zapato para los enemigos del pueblo. En no pocas ocasiones, la familia universitaria, siempre respaldada por los sectores más sanos de nuestro pueblo, ha tenido que arrebatarles a sus enemigos al menos parte de los derechos que por Ley le corresponden a la UASD. Todos los gobiernos se han negado a entregarle el justo presupuesto. Ningún Gobierno le ha entregado el 5 % del PIB establecido en la Ley. Pero tampoco el Congreso ha hecho absolutamente nada para que eso se materialice.

Los gobiernos peledeístas, han visto en la UASD una forma de alimentar la mafia descomunal que constituye esa gavilla. De ahí los alardes de que apoyan a la universidad haciendo construcciones. Sin embargo, para entender de qué se trata sólo hay que echar un simple vistazo a las construcciones del parqueo, el comedor y la reconstrucción de aulas en la Facultad de Humanidades. Basta decir que cada parqueo, cada espacio donde se puede parquear un automóvil, le costó a nuestro pueblo un millón de pesos. De eso se trata la “ayuda” a la universidad. El Gobierno sigue sumamente indolente con una política de ahogamiento económico contra la institución, invirtiendo abiertamente en el sector privado de la educación superior a través de grandes aportes y  centenares de becas, un plan muy bien elaborado que le permitiría llevar a la UASD al abismo, lo que le otorgaría licencia para intervenir la academia. Tenemos que abrir los ojos y la mente en ese sentido, ya que puede ser la mejor forma de tomar la universidad sin policías uniformados y sin guardias, por parte de los sectores que siempre han estado al acecho para lanzarse sobre la pieza codiciada.

El títere imperialista,  genocida y enemigo jurado de la UASD, Joaquín Balaguer, asaltó y ocupó nuestra academia varias veces. Sin embargo, la presión de los uasdianos y de  todo el pueblo, en cada ocasión obligó al dictador a replegar las tropas de ocupación y dejar libre nuestro recinto, aunque con numerosos espías civiles y militares infiltrados. En República Dominicana no hay policías ni militares suficientes para tomar la universidad para siempre, si se cuenta con el apoyo del pueblo. Sin embargo, hoy estamos compelidos a reflexionar sobre nuestras acciones, sobre los métodos de gestión y de administración, sobre la conducta de cada uno, sobre las necesidades más perentorias, tanto en la sede, como en cada recinto o centro, en cada facultad, en cada escuela, en cada cátedra, en fin, en cada espacio.

Tenemos que reflexionar sobre la actitud de los trabajadores, de los profesores, de los funcionarios y de los estudiantes. Cada uno tiene que poner su parte. Nosotros los felabelistas ponemos la nuestra de manera crítica y también de manera autocrítica. Creemos que los estudiantes debemos venir a estudiar, a luchar por mantener nuestra universidad abierta, publica y democrática, con docencia de calidad basada en investigaciones. Creemos que debemos cumplir con nuestro deber de estudiar, aprobar las asignaturas, graduarnos en el tiempo prudente y salir a buscar nuestro progreso y a servirle a la sociedad.

Pero es demasiado evidente que los estudiantes no podemos seguir recibiendo el pan de la enseñanza en las condiciones actuales. Repetimos que la crisis puede tocar fondo muy pronto si seguimos así. Numerosas dificultades constituyen grandes barreras para que podamos estudiar y aprender con mínimas condiciones aceptables. Esto se expresa en lo siguiente:

Deterioro de las aulas

  1. Falta de butacas
  2. Aulas que parecen chiqueros y sin la tecnología necesaria y común en estos tiempos
  3. Servicios sumamente deficientes en el registro académico
  4. Un comedor universitario que no sirve las raciones con la calidad y los nutrientes que debe tener, además de un personal administrativo abusador que maltrata a los estudiantes y los trata como si estuviesen mendigando
  5. Falta de secciones, factor que provoca una alta deserción y estancamiento de la matricula.
  6. Hay numerosas asignaturas que no se imparten en los centros, por lo que los estudiantes tienen que viajar a la Sede central o a otros centros para poder concluir sus carreras
  7. Falta de laboratorios y enormes insuficiencias y deficiencias en los existentes
  8. Profesores abusadores, incumplidores, que hacen negocios con folletos “de su autoría”, y que los estudiantes tenemos que comprarlos de forma obligatoria para poder pasar la asignatura
  9. Profesores que acosan sexualmente a estudiantes
  10. Profesores no sólo incapaces o abusadores, sino totalmente indolentes, principalmente algunos dirigentes de FAPROUASD, que aun cuando nosotros siempre hemos estado a la vanguardia de la lucha en apoyo de todas las demandas racionales de los diferentes sectores, sin embargo paran la docencia sin ninguna consulta con los estudiantes, sino cuando les viene en ganas. Esto provoca problemas muy serios para los estudiantes que incluso se trasladan de lejanos lugares para asistir a perder el tiempo. Y eso, a la vez, hace que los padres de los alumnos pierdan confianza y le retiren apoyo a la UASD.                          Falta de bibliotecas verdaderamente abastecidas de libros y equipadas con herramientas modernas que nos permitan consultar literatura y preparar nuestras asignaturas y nutrirnos de conocimientos de cultura general
  11. Inseguridad en los campus de nuestros centros, principalmente en la Sede central
  12. Los estudiantes no disponemos ni siquiera de baños mínimamente decentes                                                                                                          Autoridades prepotentes y engreídas que reiteradamente pretenden seguir imponiendo su voluntad absoluta como si estuviesen en su casa, recortando y hasta desconociendo el derecho que tenemos los estudiantes en todos los organismos de co-gobierno universitario
  13. El estudiantado no es tomado en cuenta para la planificación de ninguna prioridad, a pesar de que muchos “uasdianos/as”, sobre todo cuando están en campaña electoral, expresan que los estudiantes somos la esencia y razón de la academia. Pero esto solo queda en discursos y se pierde cuando el eco de los mismos desaparece, lo que es comprobado ante las múltiples ocasiones en que los recursos económicos obtenidos, fruto de la lucha permanente del movimiento estudiantil, son invertidos en aumentos salariales o en aéreas alejadas del sector estudiantil.

A todos estos problemas planteados hay que sumarles otros graves males que padece nuestra UASD, y que serían demasiados para enumerarlos aquí. Pero que también merecen atención urgente, por lo que se impone una profunda discusión, una profunda reflexión. Hay problemas no sólo de forma, sino de fondo. Advertimos una vez más que estamos compelidos a superar la actual situación. De lo contrario, luego nos lamentaremos todos y todas. Léase muy bien.

Queremos iniciar haciendo algunas propuestas que, obviamente, hay que discutir ampliamente y profundizarlas. Por ello proponemos que estas y otras iniciativas sean socializadas y debatidas abiertamente y de manera vertical entre todos los sectores que hacemos vida uasdiana

En lo relativo a la docencia:

  • Contratación de profesores para la necesaria apertura de nuevas secciones, según la demanda estudiantil en cada caso, no sobre la base de presiones clientelistas que habitualmente abren secciones o cierran las mismas para favorecer intereses muy particulares. En estos momentos sólo se oferta el 40% de la demanda de materias, lo que provoca que muchos estudiantes tengan que cursar su plan académico en el doble del tiempo establecido. Pero luego se dice y se le hace creer a la población que se trata de estudiantes que venimos a pasar el tiempo en la academia.
  • Hacer eficientes los cursos de verano, es decir, mayor oferta de materias, aunque entendemos que en algún momento la academia debe discutir la aplicación de tres cuatrimestres por año.
  • Acondicionamiento de las aulas, dotándolas de butacas suficientes y equipos tecnológicos. Esto debe ser complementado con un mantenimiento permanente de las estructuras de las facultades y las aulas para evitar su deterioro.
  • Actualización y creación de nuevas carreras, acorde con las necesidades del país o la región en que se encuentran los diferentes recintos o centros.                                                                                      Fortalecimiento de la docencia en Centros, Recintos y extensiones, incluyendo todas las materias necesarias, dotándolos de los laboratorios requeridos y equipando debidamente los existentes                Fomento de la educación semi-virtual.

Apertura de carreras técnicas.

  • Fomento y modernización de la investigación y el postgrado, incluyendo doctorados.
  • Programar, integrar y ejecutar verdaderas actividades y jornadas de extensión.
  • Establecer programas y plataformas, así como espacios físicos adecuados para impartirles docencia a personas con condiciones especiales.
  • Poner la Editora y el Economato universitarios al servicio de los estudiantes, publicando y vendiendo a precios asequibles folletos y otros materiales básicos para estudiar las diferentes asignaturas

Comedor universitario:

  1. Fiscalización hacia el personal de administración y demás servidores, a fin de garantizar respecto y buen servicio hacia los usuarios
  2. Mejorar los servicios del comedor universitario, respecto a la calidad  de los alimentos
  3. Incluir el desayuno en los servicios
  4. Habilitar el comedor universitario en centros y recintos que cumplan con los requerimientos.
  5. Que funcione durante todo el semestre, ya que muchas veces cuando estamos en período de examen suspenden los servicios, quizás en el momento en que más se necesitan

Servicios de Bibliotaca:

  • Abastecimiento con la literatura necesaria y acorde a todas las materias impartidas y de la cultura en general, no sólo en la Sede, sino también en los diferentes recintos, centros y extensiones
  • Modernizar los servicios en todos los órdenes, dotándola de equipos tecnológicos modernos.
  • Creación de la biblioteca virtual

Registro académico:

  • Mejorar y modernizar todo lo relativo a la matriculación y reinscripción, acorde a los tiempos actuales
  • Habilitar solicitudes de servicios vía web.
  • Mejorar y acelerar los servicios relativos a la emisión de notas, certificados, records de notas, etcétera.

Institucionalidad:

  • Es urgente ponerle fin a hechos de corrupción, y sobre todo a la impunidad. Hay que sanear moralmente nuestra UASD, pues deberíamos ser ejemplo para la sociedad. Pero muchas veces no nos diferenciamos en nada de lo que ocurre en el Gobierno y en otras entidades públicas y privadas. Debe establecerse controles y transparencia en el manejo de los recursos y el presupuesto universitario.
  • Cumplimiento de la misión y visión de la academia, lo cual está establecido en su estatuto orgánico.
  • Transparencia en procesos de compra y suministro.
  • Respeto a la actividad gremial, y particularmente del derecho de los estudiantes.
  • Los organismos de co-gobierno deben perseguir y castigar enérgicamente numerosas malas prácticas que ocurren cotidianamente, como son: cambios de horario de las materias, venta de folletos y libros de manera compulsiva, cobro por talleres y cursos, acosos sexuales, docencia pagada y no impartida, etcétera.
  • Supervisión real de labores administrativas y docentes.
  • Se requiere de la modificación del reglamento de elecciones de autoridades, con el espíritu de que las mismas deben ser las más destacadas y preparadas en sus respectivas áreas y con una vida académica y una moral intachables, también en la sociedad. Para comprobar que una autoridad o un aspirante a tal está dotado de los atributos y los requisitos necesarios, y que está desempeñando debidamente sus funciones se pueden utilizar diferentes medios de control y de verificación.
  • Colocar el accionar de nuestra universidad de cara y al servicio de la sociedad en la búsqueda de superación y de desarrollo con honradez, democracia, justicia y libertad

Otros aspectos generales y particulares

Seguridad:

  • Redefinir la seguridad universitaria, depurando los responsables actuales y liberando este importante mecanismo de agentes de espionaje al servicio de los organismos de seguridad del Estado, enemigos de la UASD, y particularmente de los estudiantes.
  • Es necesario contratar o designar un personal verdaderamente calificado en todos los sentidos, no individuos que responden a diferentes funcionarios o intereses personales. Tampoco la seguridad debe basarse en soplones de los organismos represivos y de inteligencia del Gobierno. Se necesita profesionales del área, en sus diferentes componentes, pues la seguridad no debe basarse en el porte de una escopeta, una pistola o un bate.
  • Es necesario garantizar la seguridad de profesores, servidores y estudiantes, no sólo de rectores y vice-rectores. Se necesita una seguridad preventiva y eficiente

b) Construcciones:

  • Construir cuatro nuevos edificios de aulas, Centro UASD-San Francisco de Macorís
  • Un edificio para la Biblioteca Centro UASD-San Francisco de Macorís
  • Un salón de eventos, Centro UASD-San Francisco de Macorís
  • Laboratorios y otros espacios en diferentes centros

Otros:

  • Llevar carreras de turismo y odontología al recinto de San Francisco de Macorís.
  • Llevar las carreras correspondientes según la necesidad más perentoria y de acuerdo a la necesidad de profesionales en cada región
  • Establecimiento de estancias infantiles donde se requiera de las mismas.
  • Crear o designar una Comisión de Ética con participación estudiantil, a fin de que evalúe, discuta y le proponga al Consejo Universitario o a los organismos correspondientes del co-gobierno en las facultades y escuelas las medidas preventivas y las sanciones correspondientes en los casos de malas prácticas administrativas y de mal usos de fondos, falsificación de documentos, usos indebidos del nombre de la institución, cobro de viáticos o dietas o de docencia sin impartirla, incumplimiento de contratos de investigación, pago por servicios no realizados, recibimiento de mercancía, equipos o herramientas sobrevaluados, dañados o no entregados, etcétera.

Breves conclusiones

Partiendo de todo lo expuesto más arriba, una conclusión obligada es que todos los sectores y personas que en verdad nos reclamemos como “uasdianos” estamos en el deber ineludible de aportar ideas y soluciones para enderezar el rumbo de esta institución si no queremos lamentarnos en poco tiempo, y si queremos que las futuras generaciones de gente pobre puedan estudiar como nosotros en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

De ello se desprende otra conclusión, también obligada. Se trata de la necesidad de emprender un nuevo Movimiento Renovador, ya que los enemigos de la universidad de los pobres y sectores mercuriales y oportunistas internos han provocado que las conquistas logradas por el Movimiento Renovador se hayan agotado, estancado o quedado insuficientes.

Nuestra tercera conclusión es que nuestros aliados, y a quienes podemos brindarles nuestro modesto apoyo en cualquier circunstancia, tienen que ser personas que se comprometan y demuestren de hecho sus preocupaciones,  su identificación y su disposición a sentarse a discutir estas y las demás propuestas que puedan surgir en un proceso de saneamiento y de enderezar el rumbo de nuestra institución en diferentes componentes y aspectos.

   Dirección Universitaria

Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel – FELABEL

Febrero de 2018.

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